Cómo calcular el coste real de un empleado en tu restaurante: seguridad social, extras y rotación
Aprende a calcular el coste real de un empleado en tu restaurante: salario, seguridad social, extras y el coste oculto de la rotación.
Cuando pregunto a un propietario cuánto le cuesta su cocinero, casi siempre me dice el bruto del contrato. A veces suma por encima la seguridad social. Casi nadie incluye pagas extras prorrateadas, vacaciones, indemnizaciones, formación, uniforme, ni el coste brutal que supone que ese cocinero se vaya en seis meses y haya que empezar de cero. Y sin ese número real, el labour cost que aparece en tu cuenta de resultados es ficción. Voy a desmontar el cálculo pieza a pieza, con los conceptos que la mayoría ignora, para que puedas saber de verdad qué te cuesta cada persona de tu equipo y tomar decisiones sobre estructura, precios y contratación con datos, no con intuición.
Por qué el coste real de un empleado en un restaurante no es su salario bruto
El salario bruto es la punta del iceberg. Cuando firmas un contrato indefinido a jornada completa por, imagina, 1.500 € brutos mensuales en 12 pagas, ese trabajador no te cuesta 18.000 € al año. Te cuesta bastante más, y la diferencia se te está comiendo el margen sin que lo veas reflejado en ningún sitio.
El problema es que la mayoría de propietarios calculan su labour cost dividiendo la suma de las nóminas netas o brutas entre las ventas del mes. Ese ratio está falseado a la baja. El coste real empleado restaurante incluye conceptos que están repartidos en distintas partidas de la cuenta de resultados (seguros sociales en un sitio, indemnizaciones en otro, uniformes en gastos generales, formación perdida en ningún sitio) y cuando los sumas todos, el porcentaje sobre ventas sube entre 4 y 8 puntos respecto al que tenías en la cabeza.
Los componentes que sí cuentan: seguridad social, pagas extras y vacaciones
Vamos por partes. Sobre el salario bruto anual del trabajador, tienes que aplicar:
Cotización a la Seguridad Social a cargo de la empresa. En hostelería, con contrato indefinido a jornada completa, hablamos de aproximadamente un 30-32% adicional sobre la base de cotización. Es decir, por cada 1.000 € de salario bruto, la empresa aporta unos 300-320 € más a la Seguridad Social. Este es el concepto que casi todo el mundo conoce, pero muchos lo redondean por lo bajo.
Pagas extras. Si tu convenio marca 14 pagas (dos extras), el salario bruto anual real es 14 mensualidades, no 12. En hostelería lo habitual es que estén prorrateadas en las 12 nóminas, pero si en tu convenio provincial no lo están, tienes que multiplicar por 14 para saber el bruto anual.
Vacaciones pagadas. 30 días naturales al año que no trabaja pero que cobra. No es un coste extra si ya está en el bruto anual, pero sí lo es en términos de productividad: por cada trabajador, un mes al año no produce. Si no cubres esas vacaciones con otra persona, pierdes horas de servicio. Si las cubres, pagas dos veces el mismo puesto durante ese periodo.
Días de descanso, festivos y horas de más. El convenio de hostelería marca descansos, festivos trabajados con recargo o compensación, y horas complementarias en contratos a tiempo parcial. Todo eso se paga, y todo eso pocas veces está bien controlado.
Los costes invisibles: uniforme, formación, comidas del personal y absentismo
Aquí es donde el cálculo se separa de lo que dice la gestoría. Estos conceptos existen, se pagan, y nadie los mete en el labour cost.
Uniforme y equipamiento. Chaquetillas, delantales, calzado antideslizante, gorros, camisetas para sala. En un puesto de cocina puedes irte a 150-250 € al año por persona si repones bien. En sala, algo menos.
Comidas del personal. El staff meal. Si das dos comidas al día a un cocinero, incluso a coste de materia prima, estás hablando de 4-6 € diarios por persona, unos 100-150 € al mes. Multiplicado por plantilla, se convierte en una partida seria que la mayoría no imputa a coste de personal, sino a food cost, distorsionando ambos ratios.
Formación e integración. Los primeros 15-30 días de un trabajador nuevo produce a la mitad de su capacidad y consume tiempo del jefe de cocina o encargado. Ese tiempo también es dinero.
Absentismo. Bajas por enfermedad, ausencias justificadas, permisos. En hostelería el absentismo medio se mueve entre el 5% y el 8%. Eso significa que de cada 100 horas contratadas, entre 5 y 8 se pagan y no se trabajan (o se pagan dos veces si hay que cubrirlas con extras).
Cuadro de Mando Financiero
Calcula el labour cost real de tu restaurante con todos los conceptos incluidos, no solo el bruto de la nómina.
Ver plantilla →El coste oculto que nadie calcula: la rotación de personal
Este es el que más me duele cuando lo cuantifico con un cliente por primera vez. La rotación en hostelería en España se mueve entre el 60% y el 90% anual según puesto y zona. Es brutal. Y cada vez que un trabajador se va, el restaurante paga una factura que no aparece en ninguna nómina.
Piensa en un camarero que se va a los cuatro meses. Coste directo: liquidación (finiquito con vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas si no estaban prorrateadas). Coste de reposición: publicar la oferta, entrevistar, seleccionar, dar de alta. Coste de formación del nuevo: dos o tres semanas rindiendo al 50-60%, más el tiempo del encargado enseñándole. Coste operativo: durante ese periodo, servicios más lentos, errores en comandas, quejas de clientes, propinas que bajan porque el equipo trabaja tenso.
Cuando sumo todo esto en un ejercicio con un cliente, la sustitución de un camarero de sala sale entre 1.500 € y 3.000 €. La de un cocinero, entre 2.500 € y 5.000 €. Si tu restaurante rota 8 personas al año (cifra habitual en un local de tamaño medio), estás perdiendo entre 15.000 € y 30.000 € en rotación pura que nadie está midiendo.
Cómo calcular el coste real por hora de cada empleado
Con todo lo anterior, el cálculo práctico es este. Toma el salario bruto anual del trabajador. Súmale el 32% de seguridad social. Súmale uniforme, comidas del personal a coste, y una estimación de absentismo (multiplica por 1,06 aproximadamente para reflejar el 6% de horas pagadas no trabajadas). Divide ese total entre las horas realmente productivas al año.
Para un contrato de 40 horas semanales, restando vacaciones y festivos, hablamos de unas 1.750-1.780 horas anuales de contrato. Pero productivas, aplicando absentismo y días de formación al inicio, quedan más cerca de 1.650. Así que un trabajador con un bruto de 18.000 € anuales acaba costando en la práctica unos 26.000-28.000 € y produce unas 1.650 horas útiles: el coste real por hora se te va a 15-17 €, no a los 10 € que salían del bruto dividido entre horas de contrato.
Qué hacer con este número una vez lo tienes
El primer uso es recalcular tu labour cost real. Si te sale por encima del 32-35% sobre ventas, tienes un problema estructural que hay que atacar por planificación de turnos, productividad por hora o precio de venta. No por bajar sueldos, que es el error clásico y el que dispara la rotación.
El segundo uso es tomar decisiones de contratación con criterio. Antes de meter una persona más, calcula cuánta facturación adicional necesita generar ese puesto para pagarse a sí mismo con margen. Suele ser bastante más de lo que la gente asume.
El tercero, y más importante, es dejar de mirar la rotación como algo inevitable. Cuando pones un número al coste de que se vaya un cocinero, invertir en salario justo, condiciones dignas y liderazgo del encargado deja de parecer un gasto y se convierte en la inversión más rentable que puedes hacer.
Adrián Pollán
Consultor en hostelería y restauración
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